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| PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO |
 | Interior Iglesia de Proendos
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Iglesia de San Pedro de Canaval
Canaval se encuentra situado a la orilla del Cabe, en la zona norte del municipio. Algunos historiadores relacionan el nombre de Canaval con un destacamento militar romano asentado en las cercanías del Castro Dactonio, capital de la tierra de Lemos. La iglesia de esta localidad aparece vinculada al monasterio de San Pedro de Valverde ( Monforte ) en el siglo XII. En la centuria siguiente se relaciona con la orden de los caballeros del Temple y con posterioridad es la casa de Lemos la que tiene potestad sobre ella.
El estado actual de la iglesia se corresponde con la restauración que se realizó en el siglo XVIII. Es un edificio de planta rectangular, con abside de la misma forma y sacristía adosada por el lado norte. De su traza románica primitiva sólo conserva algunas formas románicas del siglo XIII en su portada principal y en el interior. La puerta principal, de factura románica, consta de un arco de medio punto con tres arquivoltas de sección rectangular y puntas de clavo en la mayor. Los soportes son columnas pareadas con dos jambas. Las columnas tienen capiteles cúbicos y sus bases y fustes son lisos, al igual que el tímpano. En el interior el arco triunfal que comunica la nave con el prebisterio es de medio punto, de gran amplitud.
El dato más antiguo que se conserva de su existencia data de 1115 y se trata de un documento en el que un tal Munio Romariz dona esta iglesia al monasterio de Valverde en Monforte. El templo de Canaval a mediados del siglo XIII aparece como una encomienda del Temple, siéndolo hasta la extinción de la orden, época en la que recayó en la casa de Lemos.
 | Capiteles de Proendos
| Templo de San Xulián de Lobios
Lobios se encuentra situado geográficamente al sur del territorio soberino, muy cerca del Sil. La iglesia de Lobios, por el topónimo de “Mosteiro” por el que se la denominaba, debió estar vinculada a algún centro monacal.
El templo de Lobios es un interesante ejemplar que se encuadra en el románico rural del siglo XIII, con notas que hablan de transición al estilo ojival. La sacristía es posterior y la españada es barroca.
Es de nave rectangular con ábside también rectangular. Dos contrafuertes exteriores en cada lado, dividen los alzados laterales en tres pequeños entrepaños. Las cubiertas con de madera a dos aguas en la nave, en tanto que la cabecera se cubre con una bóveda sencilla de crucería en el tramo inmediato a la nave y con bóveda de cañón apuntada en el tramo del trastero.
La fachada principal tiene una puerta construída sobre un tablero saliente que remarca su abocinamiento, con arco de medio punto apuntado, con cuatro arquivoltas de bocel decoradas con rosetas y bolas, jambas con mochetas y tres columnas de fuste monolítico. Los capiteles presentan decoraciones de motivo vegetal. No tiene tímpano. En la parte alta de la portada principal se abre una ventana en ajimez, muy apuntada, de tracería gótica.
En el lado sur presenta otra portada de estructura semejante a la anterior, en resalte, muy abocinada también. Los arcos son apuntados con cuatro arquivoltas de baquetón decoradas con rosetas y bolas en las cavidades del arco. Las columnas, también de fuste monolítico, se apoyan en plintos lisos y rematan en capiteles decorados con animales fantásticos. En la parte alta, flanqueando esta portada, se abren dos ventanales con arco de medio punto. En el Tejaroz hay canecillos de temática variada que van de las figuras humanas a las animales, pasando por los motivos vegetales.
En la cara norte, en el tramo de los piés, limitando por el primer contrafuerte, hay una puerta de arco apuntado, tapiada en la actualidad. En este mismo entrepaño, en la zona alta, se localiza una ventana con arco de medio punto peraltado.
El ábside es rectangular y está dividido en dos tramos por dos columnas adosadas con capiteles de entrelazos. En el alzado norte tiene un ventanal de estructura semejante a los anteriores y en el tejaroz, canecillos lisos. En el trastero se abre una ventana en la parte alta semejante a la de la fachada principal.
En su interior sobresale un tramo anterior al ábside, cubierto con una bóveda nervada que se apoya en columnas en cuyos capiteles se representan símbolos, adornados con pinturas de los cuatro evangelistas: angel, toro, león y águila. En el interior del templo también se conservan interesantes restos de pinturas murales.
Capilla de la Reina de los Ángeles
En las proximidades del templo de Lobios se encuentra la singular capilla dedicada a la Reina de los Ángeles, recientemente restaurada por los vecinos y cuyos orígenes podrían remontarse al siglo X. Es de planta rectangular, de proporciones sencillas, construída en piedra irregular sin labrar.
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