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| PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO |
 | Iglesia de Bolmente
| En las tierras de Sober encontramos restos artísticos que van desde los tiempos protohistóricos hasta la época moderna. Los hombres neolíticos y de la edad de los metales, con sus insculturas y sus construcciones megalíticas, dejaron claras huellas de su presencia por estos lugares. La cultura castreña fue una de las que tuvo mayor presencia en Sober. De hecho los primeros soberinos pertenecieron a alguna de las tribus que Plinio denominó “Lemavos” y que se situaban en lo que hoy es la comarca de Lemos. Los romanos, que entraron por el curso fluvial del Sil, también dejaron su huella en Sober. Aunque en menor medida, también lo hicieron los suevos y los musulmanes.
Pero fue el románico, como cultura y estilo artístico, el que mayor pisada dejó en las riberas del Sil, cauce fluvial del que Sober es uno de sus hijos. El fenómeno de la peregrinación a Santiago propició la afluencia de gentes a Galicia, alcanzando una gran trascendencia en el siglo XII. La ruta fija que seguían los peregrinos desde Francia, aunque había varios itinerarios, se denominó “ Camino de Santiago”.
 | Fachada Románica
(Canaval)
| A partir del siglo XI los monarcas de los diferentes reinos por los que cruzaba el camino, así como las órdenes religiosas se encargaron de construír y mantener las infraestructuras que hacían posible la peregrinación, en especial, puentes y hospitales. El tránsito continuado de personas por esta ruta favoreció el tráfico comercial y de ideas, así como que ejerciese una labor colonizadora de tierras desabitadas. Nacen nuevos burgos y villas y el clero levanta ermitas, capillas e iglesias para atender las necesidades del culto. Por el Sil entró en Sober la cultura románica que incorporó, a las formas e ideas autóctonas, los nuevos esquemas procedentes de Europa y del norte peninsular. Las iglesias de Canaval, Proendos, Lobios y Pinol, entre otras, son fruto en Sober de la etapa floreciente que representó para Galicia el fenómeno de las peregrinaciones.
 | Escudo palacio
de Sober
| Petroglifo de Figueiroa y Proendos
En la parroquia de San Salvador de Figueiroá, en el monte denominado de los Cótaros, se conserva en una peña una singular escultura rupestre o petroglifo, de formas circulares, muy similares a los del “Xestal” en la vecina parroquia de Proendos. Aquí en las piedras denominadas “das Portelas”, “Xestales”, “do Cabalo”, “Toxaes” y “Palomar” también hay insculturas prehistóricas de forma circular.
Iglesia de Santa María de Bolmente
Es una parroquia situada al sur del término municipal, que linda con el río Sil. En el siglo IX aparece esta feligresía, citada en una donación hecha al monasterio ourensano de Santa Cristina de Ribas de Sil, ejerciendo el señorío jurisdiccional los Condes de Lemos.
La iglesia, de probable origen románico, fue reconstruída a finales del siglo XVIII, y conserva restos de traza románica en la estructura de la nave central y en otras partes del templo. Es de planta basilical con tres naves y una aparatosa espadaña en su portada. De la época románica conserva cinco canecillos lisos en el alzado sur del abside, una saetera en el testero y el arco triunfal del interior.
Este ejemplar de iglesia rural es la antesala de los excepcionales parajes del río Sil, en especial de su impresionante cañón que en este punto alcanza las cotas más altas. El encajonamiento del Sil por esta zona se divisa, de forma privilegiada, desde los miradores aquí construídos por el Instituto Nacional para la conservación de la Naturaleza.
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